Foo Fighters (Wembley Stadium, 2008)
Son pocas las veces que algo logra emocionarme hasta el punto en el que rompo en llanto, y no por una armadura de ¨insensibilidad y rudeza¨ que intente ponerme en momentos en los que quienes que me rodean aparentan ser seres que poseen una sensibilidad y empatía que yo no comparto, no es así, de hecho, me atrevo a decir que siento lo mismo que esas personas… Es solo que, lo que me conmueve al punto de lograr que mi ser se quiebre en llanto, son elementos que tienen la capacidad y el poder de perforar mis emociones y revolver mis órganos, son pequeños elementos malditos que logran liberar aquella sensibilidad que busco constantemente (sin éxito). Quien no llore escuchando a Grohl cantando Everlong en Wembley (2008) no tiene alma. Los silencios que se reserva entre cada frase de la guitarra, entre cada trozo de la canción, generan una enorme expectativa, que crece e implosiona cada vez que abre la boca, o toca una vez más la guitarra, el clímax de la canción, cuando vuelve con la b...